La sustitución de dientes y muelas perdidos con implantes osteointegrados
permite recuperar de forma fija y cómoda todas sus funciones
(masticación fonación, estética, estabilización
de muelas vecinas y antagonistas, conservación del hueso de la
zona, etc.) y todo ello sin necesidad de aplicar sobrecargas a los dientes
vecinos, como harían un aparato removible (de quita y pon) o
un puente tradicional.
Con implantes se pueden sustituir desde un solo diente perdido hasta
todos los de la boca. Se pueden evitar las prótesis de quita
y pon, los ganchos y los paladares artificiales.
La esterilización y desinfección son dos de los aspectos
más importantes en cualquier especialidad médica. Y lo
son desde siempre, a pesar de que con la aparición de nuevas
enfermedades infecciosas como el SIDA han ido adquiriendo más
atención por parte de una población más sensibilizada
al respecto.